La palabra de Dios es fiel y es verdad y no puede ser quebrantada, pero algunos la usan para cubrir sus pecados y librarse de toda culpa, pero sólo se engañan a si mismos, pero a Dios nadie lo puede engañar y sus juicios son justos. ¿No dice la palabra de Dios: "que todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios? Y que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo? Y también dice: "cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa"? ¿Entonces por qué Jesús movido por el Espíritu Santo dijo: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad."? Porque Jesús no habló si no que profetizó, él sabía lo que vendría, lo vieron sus ojos antes que pasara, ya sabía cuál sería el final de este mundo, porque ya sabía que el corazón del hombre lo llevaría a su propia destrucción. Ya sabía que amarían más las obras del mundo que las de él, sabía que él diablo utilizaría sus mismas obras para engañar a la humanidad. Entonces no usemos la palabra de Dios para juzgar ni para excusarnos porque ella misma es la que nos condena. Y si juzgamos no lo hagamos por las apariencias, ¿por qué quién puede enseñarle a Dios y decirle que está obrando mal? Nadie! porque todos estamos destituidos de su gloria y Dios escogió lo que no es para deshacer lo que es. Pienso que la salvación también es un misterio. Creo que vivir una vida dirigida por Dios, que le agrade a él y entregarle también a él verdaderamente nuestro corazón para que lo transforme, nos salvará de vivir una eternidad sin él.